Spiritfarer
22/03/2023 - 09:00Spiritfarer está desarrollado por Thunder Lotus Games, un estudio canadiense que conocemos por haber sorprendido con joyas indies como Jotun y Sundered. En este proyecto han decidido surcar nuevos horizontes pasando de la acción violenta del metroidvania a la gestión social y de recursos, aunque se mantienen algunos retazos de su obra: dos dimensiones, gráficos dibujados, animaciones cuidadas, inspiración mitológica…
Todo comienza cuando Caronte, la encargada de llevar las almas de los fallecidos al más allá, decide jubilarse y traspasar su legado a un nuevo guía de almas, Stella, la protagonista de Spiritfarer. De la noche a la mañana nos vemos convertidos en la nueva barquera de los muertos y nuestra misión pasa a ser la de que todos los espíritus que lleguen a nuestra embarcación estén lo más cómodos que puedan antes de pasar al otro lado.
Stella no es el único personaje principal del juego. Si queremos disfrutar de esta historia en cooperativo podemos hacerlo gracias a la presencia de Daffodil, un gatito al que también podremos controlar y que podrá realizar las mismas acciones que Stella. Cuando juguemos en solitario Daffodil simplemente seguirá a Stella y le ayudará en sus tareas diarias.
Thunder Lotus Games ha optado por reinterpretar el mito griego de Caronte de una forma mucho más sutil de lo que hizo en Jotun con las leyendas nórdicas o en Sundered con la estética de H.P. Lovecraft; que lo primero que veamos en Spiritfarer sea al barquero jubilándose es toda una declaración de intenciones dado que con el cambio de encargado llega también un cambio en la forma de hacer las cosas.
Stella recibe la misión de llevar las almas al más allá y decide convertir esta rutina en una labor basada en cuidados. Todos los espíritus que lleguen a su barco tendrán que tener todas las comodidades que requieran para que sus últimos días en el plano terrenal sean lo más llevadero posible.
Aquí el cuidado de las almas recae completamente en nosotros. Nuestro barco es el espacio que tenemos para llevar las almas del mundo de los vivos al de los muertos y por ello necesitamos que sea un sitio agradable. Con esta característica se introducen mecánicas de gestión, construcción y sociabilización. Cada nuevo espíritu que llegue a nuestro navío tendrá unos gustos únicos y nosotros tendremos que esmerarnos para que tengan sus necesidades cubiertas, tanto en comodidad como en alimentación y compañía.
Es importante destacar que, al contrario de lo que puede parecer, Spiritfarer no es un juego infinito. No es que podamos recoger en nuestro barco a todas las almas que queramos como si estuvieran generadas procedimentalmente.
A nivel estético ni que decir tiene que Spiritfarer es un juego precioso, al igual que todo lo que hace Thunder Lotus.
Se trata de una experiencia reconfortante que trata la muerte con naturalidad sin evitar hablar de ella como un momento trascendental tanto para la persona que fallece como para los seres queridos que le rodean. Aprovechar las mecánicas tradicionales de gestión de granja para construir un videojuego con un mensaje así es una genialidad. Es un juego mágico en el que perderse, una obra cuyos aspectos negativos no empañan un conjunto único en el medio, una de esas obras irrepetibles.